Video | ¿Cómo distinguimos a las personas con inteligencia emocional (IE)?
No por lo que dicen saber sobre IE, sino por lo que hacen, por su comportamiento diario. Una cosa es saber sobre IE, y otra cosa es tener IE: habernos informado sobre el tema nos hace tener conocimiento teórico sobre la materia, pero no necesariamente implica haber incorporado conductas apropiadasque,salvo raras excepciones, se logran a través de intensa ejercitación.Hay gente excepcional que nace y conserva estas características, pero la mayoría de nosotros tenemos que re-aprenderlas.
Se puede lograr un alto “coeficiente emocional” si dominamos las herramientas de las cinco habilidades prácticas de la Inteligencia Emocional.Mencionamos en esta nota algunas características más de la gente con IE:
TIENEN UNA ACTITUD CORRECTA ANTE LAS CRÍTICAS. Al conocerse profundamente y ser conscientes de sus virtudes y defectos, noson tan susceptibles ante las críticas, no las toman como algo personal, aunque no rechazan automáticamente dichos comentarios, sino que están dispuestos también a escucharlos y analizarlos.
TIENEN UN AMPLIO VOCABULARIO EMOCIONAL para nombrar sus sentimientos, lo que les permite saber y expresar adecuadamente lo que sienten, en el lugar y momento oportunos; así se enriquecen las relaciones interpersonales y se producen diálogos más profundos y sinceros.
SON AGRADECIDAS. De lo que poseen, de lo que son, de lo que reciben. De las pequeñas y grandes cosas. De la vida. Más allá de las limitaciones, las circunstancias, el entorno o su pasado.
TIENEN SENTIDO DEL HUMOR. Desdramatizan los pequeños percances cotidianos, se ríen de sí mismos y aceptan las bromas respetuosas. Para ser agradablemente gracioso no es imprescindible contar chistes o cuentos sino tener una actitud que nos predispone a tomar la vida con humor, y a encontrar en muchas cosas de la vida cotidiana un motivo para pasarla bien y reírse un poco (con los demás y no de los demás)
PONEN SUS HABILIDADES Y DONES AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD, al utilizar sus profesiones u oficios para brindarlos a la sociedad, a quienes los necesitan. Hacen actos de servicio desinteresadamente, y se involucran activamente con su comunidad.
SON DESAPEGADOS, no son esclavos de los bienes materiales. Usan las cosas, no se dejan usar por ellas. No se llenan de objetos, ni de tareas, actividades, gente alrededor (lo que tantas veces nos esclaviza y no nos deja ver lo importante) sino que equilibran todo lo mencionado convenientemente. Todo en su justa medida.
SON DISCRETOS. Su presencia se puede notar por la energía positiva que irradian, aunque no hacen mucho ruido ni pretenden destacarse hablando demasiado. No les interesa sobresalir pero cuando lo consideran oportuno participan activamente y expresan sus opiniones y puntos de vista.
El material de la presente nota ha sido extraído del libro “Las claves del equilibrio emocional” de Editorial Dunken (2018).